Hace varios años se comercializaron una serie de utensilios
electrónicos destinados a la recreación, desde las consolas hasta los
ordenadores. Poco a poco en los parques fueron desapareciendo los niños y los
no tan niños que pasaban las tardes jugando y haciendo deporte por diversión y
relacionándose socialmente, todo ello a favor de pequeños grupos cerrados de
amigos cuya única preocupación era planear competiciones. Todo esto conllevó un
vacío de las zonas recreativas de las ciudades y la aglomeración de las
personas en sus casas.
